¿La clave para correr saludablemente? Sigue moviendote

Entonces, ¿cómo puedes aprovecharlo al máximo si eres un corredor con un trabajo de escritorio? Miller da dos sugerencias: priorice la recuperación y muévase con más frecuencia, en lugar de registrar una larga sesión de movimiento.

La clave para la recuperación es hidratarse y luego permitir que ese líquido se mueva por todo el cuerpo. Las herramientas de masaje pueden ayudar. Estas estrategias aumentan el flujo sanguíneo y la circulación linfática para eliminar los productos de desecho de los músculos y el tejido conectivo, dice Miller. Si tiene la opción de levantarse una vez al día para una caminata de 30 minutos o moverse con más frecuencia para tomar agua y hacer viajes a la imprenta, elija lo último.

A medida que el cuerpo sana el tejido blando dañado por el sobreentrenamiento, se forman cicatrices o adherencias en el tejido conectivo. Esto puede provocar una reducción del rango de movimiento, debilidad muscular, dolor y patrones de compensación que provocan desequilibrios y lesiones en otras partes del cuerpo.

Tren para el movimiento adecuado

Los desequilibrios en el cuerpo pueden promover malos hábitos para correr, hábitos que probablemente no te das cuenta de que estás formando. Muchas lesiones provienen de correr más y más millas sin tomarse el tiempo para moverse adecuadamente.

Los cerebros humanos son excelentes para aprender, incluso si están aprendiendo a moverse incorrectamente. Cuando corres con un tendón de la corva lastimado, tu cerebro compensa y trabaja otros músculos para salir adelante. Esto comprometerá su forma, afectará la absorción de impactos y causará lesiones. En el libro “Running Rewired”, el autor Jay Dicharry dice que debemos tratar el correr como una habilidad y practicar movimientos hábiles para poder correr mejor.

Para moverse mejor, necesita usar la plasticidad neuronal de su cerebro, sus nuevas conexiones de una célula a otra a medida que aprende, para convertir movimientos eficientes en movimientos reflejos que no requieren pensamiento consciente. Puedes hacer esto practicando patrones de movimiento complementarios.

Para correr lo mejor posible, el entrenamiento de movimiento complementario es esencial. Es común pensar en ejercicios de carrera o entrenamientos de fuerza y ​​movilidad como entrenamiento cruzado, pero este entrenamiento se trata más de habilidad y movimiento adecuado, lo que te convierte en un mejor corredor, según Dicharry.

Su cerebro ahorra energía mediante el uso de generadores de patrones centrales (CPG) para enviar señales que lo hacen caminar, respirar y hacer otros movimientos regulares en los que no tiene que pensar. Cualquier movimiento que practiques todo el tiempo comienza a convertirse en un hábito que no requiere capacidad mental concentrada. Su cerebro desarrollará patrones de movimiento de su cuerpo que se sienten saludables y normales, mientras que en realidad puede estar cojeando o moviéndose de una manera asimétrica y puede causar problemas en el futuro.

Muchas lesiones comienzan cuando los músculos se inhiben o se “desconectan” y no reciben la señal para activarse. Debido a que los músculos trabajan en grupo en lugar de actuar de forma aislada, es importante entrenar movimientos completos en lugar de simplemente aislar los músculos en una máquina en el gimnasio. Hacer estos movimientos con precisión, habilidad y regularidad entrenará tu cerebro para usar estos músculos para ayudarte a correr mejor. Como dice Dicharry, esto es lo que quieres el día de la carrera cuando es hora de ahorrar toda tu energía para el rendimiento en lugar de pensar en la forma eficiente.

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